“En manos del Viento” por UBS



En manos del Viento (Segunda revisión)

Un cuento que la realidad hizo polvo y la fantasía mantiene con vida.


… agitado y perdido hasta aquí había llegado, y ya casi sin aliento, una nueva ilusión había hallado. Hacia atrás y miró un camino de huellas cansadas que su espalda solitaria aspiraba. Un descanso tomó mientras un viento en ráfaga respiró, pero sólo su corazón se movía en medio de tanta estadía. De cabeza gacha y de mirada en baja, de él, su dolor se aprovechaba y sus ojos inundaba mientras la llegada de ella, en voz alta, suplicaba.

Cielo rosado para un atardecer posado sobre la voz de un rostro casi esbozado.
Mujer de pelos en negro y de mirada a lo lejos, las estrellas en su reflejo. Hasta aquí, él había llegado por una nueva ilusión que en ella había hallado. Letras en mano y palabras en labios callaron por un beso y se detuvieron en pensamientos de un dulce comienzo. Él, ya casi sin aliento, sintió con miedo su corazón en movimiento y una nueva ilusión dejó en manos del viento.

Alzó cabeza, parpadeó con fuerza; deseó escurrir sus lágrimas que sucias de cansancio, perdían firmeza. Mirada en alta y decisión tomada, a sus ojos miró y un lugar descubrió. Marrones eran los que llevaban en ella pinceles de un paisaje… todo lo que él tenía, el precio de su pasaje.
Allí quiso estar y en ella sincerar, porque sólo su sentimiento tenía para regalar, pero sus puertas necesitaban la llave correcta para dar. Y aun con sus pocas herramientas, se dispuso a cambiar de profesión, y de ilustrador, un cerrajero fue por elección.

Con su lápiz en sombras arrojadas, trazó su tarea sobre sus puertas mojadas; 8 llaves quisieron darle vida a aquella mujer que estaba llovida. El dolor dentro de ella aún se movía.

8 giros fueron lentos y se acostaron en su mirada para un infinito deseo de abrazarla y mimarla, y ya casi sin aliento, sintió con miedo su corazón en movimiento. Sus puertas probó abrir con llaves soñadas para descubrir, pero sus intentos perdían frente a una mujer que estrellas pedía.
Ya casi sin aliento, su última llave en mano y una vez más el viento. Parado frente a ella, un soñador de ilusiones bellas. Cerró sus ojos, abrió sus manos en caricias que olvidaron risas. Apoyó su frente sobre una ilusa fantasía que tenía de frente su octava llave presente.

Agitado y perdido, fue único testigo de otro sueño desvanecido. Y parado frente a ella, sólo quedaron más huellas de una mujer llena de estrellas. Marrones eran los que se llevó de ella. Pinceles de su paisaje, el precio de otro pasaje.
Agitado y perdido, hasta aquí había llegado por una nueva ilusión que había fallado. Y él, ya sin aliento que la alejara de sus pensamientos, debió poner FIN a otro cuento.

En ese momento sintió soplar el viento, y tuvo miedo…su corazón ya no tenía movimiento.



La historia de las 8 las llaves

Simplemente tú – La primera llave

Título de un libro que guardaba apuntes y una llave, también del lugar en fantasía un mapa que marcó una etapa.

Edición única y original de un buscador de señales y su lagrimal. Hallada escondida en una biblioteca, cuenta en sus letras que nada inventa. El primer intento (8/5/2009) era muestra de querer tenerla y para siempre protegerla.

Cajita mágica – La segunda llave

Construida en la era de los Caballeros con materiales sinceros, magia que tenía la ilusión de llevar consigo lo verdadero. No podía ser vista, pero… ella sabía de lo certero. Un abrazo infinito, el segundo intento (22/5/2009). Escaso fue al ser abierto por un sentimiento.

Un lápiz – La tercera llave

Con grafito de color fue escrito el libro que a mujer tenía olor. De madera rosada llevaba consigo las vetas de un soñador. Tercer intento (29/5/2009) por pintar su pasión.

Llamador de recuerdos – La cuarta llave

Grabado en aquel presente, “La Historia lleva consigo el recuerdo de este cuarto intento (5/6/2009). Música que ella contará en su cuaderno interno, cuando quiera llamarlo y darle un beso.

Beso viajero – La quinta llave

Dejado sobre su mano, la marca de unos labios formaban la llave que recorrió su brazo, subió por su cuello, tocó su boca y descendió hasta detenerse en su pecho… era el quinto intento (5/6/2009) por abrir su corazón intenso.

Llave estrella – La sexta llave

Hecha de ella, cinco letras hablaban de su belleza, la de una mujer inmensa. Sexto intento (12/6/2009) por verla reír, su alteza.

Equilibrio – La séptima llave

Dibujada sin manos, ilustración que dejó marcados, del alma, los pasos. Era el séptimo intento (19/6/2009) de decirle: “Te quiero” y lograr un deseo:

Ella equilibra Él,
Rosa equilibra Celeste,
Voces equilibran Soledad,
Páginas equilibran Lápices,
Letras equilibran Historia,
Estrellas equilibran Noches.

Una piedra en el camino – La octava llave

Traída de las alturas, tallada por la ilusión pura. Dejada en su camino, fue el último intento (25/6/2009) por escribir juntos un destino.


“Esté donde esté y estés donde estés” dice la pared de una parada que ya no aparece en los mapas. Pero como no piso por prisa, si no por alguna brisa que me devuelva el vértigo de caminar por la cornisa, acá estoy. Me paro para leer de parado y con colorado lo que alguna vez se escribió con rosado; y una vez memorizado, continúo por este camino ya un poco estropeado.

Un Buscador de Señales.


2 comentarios

  1. leer esto fue como haber tomado agua que baja de la montaña y toma cuerpo de río…me sacó la fiebre…aplausos!!!!

    28 abril 2010 en 15:43

    • UBS

      Cristian, gracias por tu comentario. Dejame agregar y decirte que esta historia está basada en hechos reales.
      Saludos
      Un Buscador de Señales.

      28 abril 2010 en 16:22

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